¿Quién necesita carteros cuando tienes drones?

El servicio postal francés está iniciando un programa experimental con drones para entregar paquetes en una ruta de 14 kilómetros una vez por semana. Después de que el programa obtenga la aprobación de la autoridad reguladora de la aviación francesa, el servicio postal federal será el primero en utilizar la entrega con drones en rutas regulares.

Los drones usados en este programa del servicio postal tienen la capacidad de volar hasta 20 kilómetros y llevar máximo 3 kilos de peso, a una velocidad máxima de 30 kilómetros  por hora. También están equipados con paracaídas para un aterrizaje de emergencia seguro en caso de que algo interrumpa el vuelo. El objetivo final es llegar a las regiones rurales o montañosas, que de otro modo son inaccesibles y con un trayecto más costoso.

El programa de entrega de correo mediante drones  ha sido un proyecto del grupo DPD, la segunda mayor red internacional de paquetería de Europa, que funciona como una filial en el servicio postal nacional francés. Este grupo había estado trabajando en el programa con Atechsys, una compañía francesa de drones, desde de 2014 en el sur de Francia.

“La primera línea comercial representa un nuevo paso en el programa”, dijo DPDgroup en un comunicado de prensa. Con la fase de pruebas terminada, la siguiente fase, que es de experimentación se encuentra lista para comenzar.

Actualmente, los principales participantes en el proyecto para recibir paquetes son poco más de diez empresas de tecnología, se pretende que en un futuro puedan extenderse a usuarios residenciales. Las rutas realizadas se extienden sobre la región suroriental de la Provenza, pasando entre Saint-Maximin-La-Sainte-Beaume y Pourrieres.

Sin embargo, aunque Francia puede ser la primera en utilizar aviones no tripulados en servicios federales, no es la única que utiliza este tipo de aparatos para su correo. El servicio de entrega de aviones no tripulados de Amazon realizó su primera entrega la semana pasada en el Reino Unido. Y en Estados Unidos, el Servicio Postal realizó una encuesta para saber la opinión de la gente sobre los drones que entregan paquetes a sus hogares. Resultó que más personas estaban a favor de la idea que en contra de ella.


Un grupo de estudiantes de Baja California diseñaron un dispositivo, en forma de pulsera, que puede medir los niveles de glucosa en la piel, sin necesidad de extraer sangre.

El proyecto fue una colaboración entre el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE) y el Centro de Nanociencias y Nanotecnología (Cnyn) de la UNAM.

Es un glucómetro en sí, mide la concentración de glucosa que está en la piel. Esa concentración de la piel es exactamente la misma de la sangre. Por medio de un método químico, se extrae la glucosa, se aplica un potencial entre dos electrodos durante tres minutos y luego, ya que se extrae la glucosa de la piel, se hace una medición química también.

El medidor se controla a través de una aplicación de smartphone, en donde el usuario puede observar sus niveles de glucosa y compartir los resultados con otras personas.

El dispositivo ostenta un margen de error mínimo, similar al de los glucómetros tradicionales, con la diferencia de que se programa para que realice mediciones periódicas al paciente. Además, almacena los datos obtenidos para llevar un registro en la app del celular, en donde se despliega la información.

El proyecto de Tejeda Rodríguez, David Shimomoto Sánchez e Iván Antonio Peralta Mendoza, logró el Premio Santander a la Innovación Empresarial 2016.  Actualmente el plan de negocios comprueba la factibilidad del proyecto, sin embargo el dispositivo todavía no está listo para ser comercializado; no obstante, los desarrolladores esperan afinar el prototipo y lanzarlo en un futuro cercano.

En 2015 había 11 millones de mexicanos con diabetes y se prevén 300 mil nuevos casos al año, según datos de la Federación Internacional de Diabetes.

pulsera glucosa


El proyecto SignAloud, nacido en la Universidad de Washington por dos estudiantes estadounidenses, Navid Azodi y Thomas Pryor están rompiendo barreras de comunicación gracias a sus guantes que traducen el lenguaje de señas en texto o voz.

El lenguaje de señas es una herramienta increíble, pero que mucha gente no puede usar, ¿qué puede hacer que la comunicación entre los hablantes de lengua de señas y el resto del mundo se dé? A continuación mostramos una alternativa.

Cada día podemos comprobar con más ahínco que la tecnología está al servicio de facilitar la vida cotidiana a sus usuarios, con gadgets y apps que optimizan ciertas tareas o desempeñan funciones muy diversas y encaminadas a mejorar las condiciones de los consumidores.

¿Cuál ha sido la idea de estos dos emprendedores?

Crear un par de guantes que, sirviéndose de los avances tecnológicos, son capaces de convertir el lenguaje de signos en texto escrito y hablado. Estos elementos, nombrados como SignAloud, están diseñados para poder reconocer la amalgama de gestos relativos a los vocablos y frases propios del lenguaje de señas americano.

Su funcionamiento se nutre de un micro procesador al cual conectan sensores para detectar la posición y los diferentes movimientos de la mano. Los datos recogidos por estos sensores son enviados por Bluetooth a una computadora, que los analiza e interpreta para, a continuación, traducirlos a mensaje de texto o audio mediante un altavoz.

Uno de los objetivos de estos dos estudiantes es que en la próxima versión de SignAloud sea posible trasmitir la traducción mediante un smartphone, y no solamente a través de una computadora, con lo que aumentaría la satisfacción y la comodidad del usuario final.

Este gadget todavía se encuentra en desarrollo experimental, que deberá adaptarse progresivamente al lenguaje de señas de cada idioma, que varía según la zona geográfica. De todas maneras, nos hallamos ante una gran noticia para mejorar la experiencia de usuario de las miles de personas que se sirven del idioma de signos para comunicarse.

Aunque este no es el primer dispositivo de traducción de la lengua de signos, fácilmente podría convertirse en parte de la vida cotidiana de las personas, como lo son los audífonos y lentes de contacto.

También podría ir más allá de ayudar a la comunidad sorda y con problemas de audición, con potenciales aplicaciones en otros campos tales como controles de gestos, en los pacientes con accidente cerebro vasculares se podrá hacer el monitoreo durante la rehabilitación y la mejora de la destreza en la realidad virtual.